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Cuando la vía queda interrumpida: las lluvias ponen a prueba las carreteras de Ecuador

El colapso de un puente puede dejar comunidades incomunicadas. Un deslizamiento puede cerrar una carretera de montaña. Y un canal de drenaje obstruido puede aumentar el riesgo de daños en una vía costera durante el siguiente aguacero.
En distintas provincias del país, los equipos de emergencia enfrentan estas tres situaciones.
El Ministerio de Infraestructura y Transporte informó el 29 de octubre sobre reparaciones y trabajos preventivos en diez provincias, tras las fuertes lluvias que afectaron carreteras, puentes y sistemas de drenaje.
Un paso provisional en Esmeraldas
El colapso del puente Tapaila, en el tramo norte de la E15, interrumpió la conexión entre comunidades de los sectores de Río Verde, Montalvo y Rocafuerte.
Los equipos del ministerio habilitaron un paso provisional junto a la estructura dañada para restablecer la circulación.
En Azuay, los trabajadores atendieron un deslizamiento en el kilómetro 66 de la vía Cuenca–Girón–Pasaje y limpiaron canales de drenaje en la autopista Cuenca–Azogues.
En Zamora Chinchipe, los derrumbes cerca del puente Sabanilla y del campamento La Toquilla afectaron la conexión Zamora–Loja.
En Bolívar, se retiró material acumulado cerca de Alungoto y se reabrió la vía Guardias–Balsapamba.
Mantener despejadas las vías de la Costa
En Manabí, las cuadrillas limpiaron canales de drenaje y realizaron mantenimiento de espaldones en el kilómetro 19 de la E30, en el tramo Portoviejo–Montecristi.
También retiraron sedimentos y otros materiales de un canal junto a la E15, entre San Clemente y San Jacinto, cerca de Santa Teresa.
Otras intervenciones incluyeron reparaciones en el paso lateral Chone–Quevedo, en Santo Domingo de los Tsáchilas, y mantenimiento preventivo en El Oro y Sucumbíos.
El ministerio recomienda respetar la señalización, conducir con precaución y consultar la información oficial antes de viajar por sectores afectados por derrumbes o pasos provisionales.
Ante la posibilidad de nuevas lluvias, mantener la red vial operativa requiere tanto reparaciones de emergencia como trabajos menos visibles, especialmente la limpieza de los drenajes que protegen las carreteras.