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Si cambia el clima, ¿adónde podrá desplazarse la fauna de Ecuador?

Line illustration of an Andean spectacled bear, monkey, birds and Cotopaxi

Ecuador reúne una extraordinaria diversidad de hábitats en un territorio relativamente pequeño, desde los bosques de la Costa del Pacífico hasta los Andes y la Amazonía.

Pero las condiciones climáticas que sostienen esos ecosistemas están cambiando. ¿Qué ocurrirá con las especies que dependen de ellas?

Una nueva serie de investigaciones, liderada por BirdLife International junto con la Fundación Jocotoco, UNEP-WCMC y la Universidad de Durham, analiza los posibles efectos del cambio climático sobre las Áreas Clave para la Biodiversidad del Ecuador.

Cada territorio enfrenta riesgos distintos

Las primeras cuatro publicaciones, anunciadas el 30 de octubre, estudian la exposición al cambio climático, las posibles modificaciones en la distribución de especies, el turismo de naturaleza y las estrategias de conservación desarrolladas con las comunidades.

Los resultados muestran que las áreas de mayor importancia para la biodiversidad no enfrentan todas los mismos riesgos.

Los ecosistemas de montaña y de tierras bajas pueden responder de manera diferente a las variaciones de temperatura y precipitación. Las especies también tienen distintas capacidades para tolerar nuevas condiciones o desplazarse hacia hábitats adecuados.

Esto plantea un desafío: un área protegida que hoy ofrece refugio a determinadas especies podría dejar de reunir las mismas condiciones en el futuro.

Turismo y medios de vida

Los investigadores también estudiaron cómo los cambios en la distribución de la fauna podrían afectar al turismo de naturaleza, una fuente de ingresos importante para algunas comunidades.

Las especies que atraen visitantes pueden enfrentar riesgos climáticos diferentes, lo que influiría en los lugares donde el turismo y las medidas de conservación resulten más viables.

El proyecto analiza además los servicios ecosistémicos: los beneficios que las personas reciben de los entornos naturales, como la regulación del agua y los recursos que sostienen actividades económicas locales.

En talleres realizados en el Chocó, El Oro y Podocarpus–El Cóndor participaron habitantes, instituciones públicas y especialistas en conservación para examinar los cambios ambientales y las posibles respuestas adaptadas a cada territorio.

Se preparan ocho publicaciones en inglés y español, cuyos resultados contribuirán a la planificación nacional sobre biodiversidad.

La investigación invita a mirar más allá de los lugares donde viven actualmente las especies y considerar dónde podrían encontrar condiciones adecuadas durante las próximas décadas.