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Líderes amazónicos logran un avance en la lucha contra los delitos ambientales

Representantes indígenas llevaron a Viena sus preocupaciones sobre la minería ilegal y el crimen organizado mientras la ONU avanzaba en negociaciones sobre delitos ambientales.

Ilustración lineal editorial para «Líderes amazónicos logran un avance en la lucha contra los delitos ambientales».
Ilustración editorial para «Líderes amazónicos logran un avance en la lucha contra los delitos ambientales».Original editorial line illustration created for Ecuador Informa with OpenAI image generation.

Líderes indígenas de Ecuador y otros tres países amazónicos viajaron esta semana a Viena con un mensaje: proteger la selva también significa enfrentar a las redes criminales que se enriquecen con su destrucción.

Entre ellos estuvo Patricia Gualinga, dirigente kichwa de Sarayaku, Ecuador, quien participó junto a representantes de Perú, Brasil y Colombia en una conferencia de las Naciones Unidas sobre delincuencia organizada, celebrada del 19 al 23 de octubre. Sus preocupaciones incluyeron la minería ilegal de oro, la tala y el narcotráfico, actividades que amenazan los territorios indígenas y contaminan los ríos de los que dependen las comunidades para pescar y obtener agua.

La delegación sostuvo que detener a mineros individuales o realizar operativos policiales ocasionales no es suficiente. Los gobiernos también deben investigar el dinero, los compradores y las redes comerciales internacionales que hacen rentables estas actividades.

El 23 de octubre, la conferencia aprobó una resolución para iniciar negociaciones sobre un nuevo acuerdo internacional contra los delitos ambientales. El documento reconoce expresamente la contribución de los pueblos indígenas y las comunidades locales a la lucha contra estas actividades. Ecuador estuvo entre los países que respaldaron la iniciativa.

Sin embargo, queda una cuestión importante sin resolver: aunque la resolución reconoce a las comunidades indígenas, no garantiza su participación en las negociaciones.

Para Gualinga y los demás representantes, el próximo desafío será conseguir que quienes protegen diariamente la Amazonía tengan voz en las decisiones internacionales que afectan sus territorios.