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Una pequeña joya de los bosques ecuatorianos ya está amenazada

Una nueva especie de rana venenosa presenta dos patrones de color muy diferentes, y los investigadores protegen su ubicación frente a los traficantes.

Ilustración lineal editorial para «Una pequeña joya de los bosques ecuatorianos ya está amenazada».
Ilustración editorial para «Una pequeña joya de los bosques ecuatorianos ya está amenazada».Original editorial line illustration created for Ecuador Informa with OpenAI image generation.

Más pequeña que una uña, una nueva especie de rana venenosa ecuatoriana ha sorprendido a los científicos por sus colores brillantes y ha despertado preocupación por su supervivencia.

Bautizada como Excidobates perplexus, habita en los bosques de Azuay y Morona Santiago. Una de sus poblaciones presenta colores escarlata y negro, mientras que la otra combina verde y amarillo. Sus apariencias son tan distintas que los investigadores necesitaron análisis genéticos para confirmar que pertenecen a la misma especie.

La rana fue descrita formalmente el 2 de octubre, pero una entrevista publicada el 21 de octubre con el investigador Juan Carlos Sánchez-Nivicela reveló nuevos detalles del descubrimiento. El científico relató cómo encontró estos diminutos animales entre las hojas húmedas y las raíces de los árboles, guiándose en parte por sus cantos suaves, parecidos a los sonidos de los insectos.

El hallazgo viene acompañado de una advertencia. La minería, la destrucción de los bosques y la captura ilegal de animales silvestres amenazan su reducido hábitat. Los investigadores han recomendado clasificarla como especie En Peligro Crítico y han mantenido en reserva las ubicaciones exactas para dificultar su captura por traficantes.