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Halloween y el Día del Escudo Nacional: dos tradiciones en una misma fecha
El 31 de octubre reúne las celebraciones de Halloween y el Día del Escudo Nacional, seguido por el Día de los Difuntos.

A medida que se acerca el final de octubre, los disfraces, las calabazas y las decoraciones de Halloween aparecen en comercios, restaurantes y celebraciones comunitarias de Ecuador. Sin embargo, el 31 de octubre también tiene un significado especial en la historia del país: se conmemora el Día del Escudo Nacional.
Ecuador adoptó oficialmente su Escudo de Armas el 31 de octubre de 1900, durante la presidencia de Eloy Alfaro. Sus símbolos cuentan parte de la historia nacional: el Chimborazo que se eleva sobre el río Guayas, un barco de vapor que representa el comercio y el progreso, y un cóndor andino que extiende sus alas sobre los colores de la bandera.
La coincidencia de ambas celebraciones ha provocado controversias en distintas épocas. En 2003, el Ministerio de Educación prohibió los festejos de Halloween en los establecimientos educativos y dispuso que se realizaran actividades dedicadas al Escudo Nacional. La decisión reflejaba la preocupación de que una celebración extranjera cada vez más popular pudiera restar importancia a la historia y la identidad ecuatorianas. Aquella medida fue adoptada hace más de dos décadas y no debe confundirse con una nueva prohibición nacional.
Actualmente, los propios ecuatorianos también organizan celebraciones de Halloween, especialmente en locales de entretenimiento, actividades comunitarias y encuentros juveniles. Disfrutar de una tradición internacional no significa necesariamente abandonar las costumbres nacionales.
Para los extranjeros residentes en Ecuador, esta fecha también ofrece una oportunidad de conocer mejor el país que han elegido como hogar. Celebrar Halloween puede ser compatible con reconocer la importancia de los símbolos patrios y respetar a quienes mantienen otras tradiciones.
Apenas dos días después, el 2 de noviembre, Ecuador conmemora el Día de los Difuntos. Las familias visitan los cementerios, recuerdan a sus seres queridos y comparten la tradicional colada morada, una bebida espesa preparada con frutas y maíz morado, acompañada de guaguas de pan decoradas. Las costumbres varían entre regiones y comunidades.
Estas celebraciones muestran parte de la diversidad cultural ecuatoriana, donde las tradiciones heredadas conviven con nuevas influencias.