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Del anime al K-pop: la cultura pop asiática encuentra su espacio en Ecuador
Desde Budokan en Guayaquil hasta festivales en Cuenca y Quito, los aficionados ecuatorianos participan activamente en la cultura pop asiática.

Durante un fin de semana en Guayaquil, los personajes de la animación japonesa parecían haber salido de las pantallas para recorrer el Palacio de Cristal. Aficionados vestidos como sus héroes favoritos, artistas exhibiendo sus ilustraciones y visitantes reunidos alrededor de videojuegos, música y elaborados disfraces formaron parte del ambiente.
Budokan, celebrado el 17 y 18 de octubre, reunió a seguidores del anime, el entretenimiento coreano y los videojuegos. Entre los invitados internacionales estuvieron el actor surcoreano Shin Hyun-joon, conocido por el público ecuatoriano gracias al drama televisivo Escalera al cielo, y la cantante japonesa Maki Ōtsuki, cuyas canciones están vinculadas con One Piece. La convención también acogió la final nacional del World Cosplay Summit, cuyos ganadores representarán a Ecuador en Japón en 2027.
El entusiasmo se extiende mucho más allá de Guayaquil.
En Cuenca, la Embajada de Corea del Sur organizó un festival de K-pop en el Teatro Sucre el 22 de octubre, con concursos de canto y baile. La embajada ofreció apoyo para el traslado de participantes seleccionados de otras provincias, facilitando la participación de jóvenes de distintas regiones.
Mientras tanto, la Plaza Cívica Quitumbe, en Quito, recibe el QAsianFest II del 23 al 25 de octubre. El festival gratuito reúne presentaciones de K-pop, cosplay, gastronomía asiática, juegos y emprendimientos locales. También incluye concursos de disfraces de Halloween, una muestra de cómo distintas expresiones de la cultura pop internacional comienzan a compartir espacios.
Estos encuentros ofrecen mucho más que la oportunidad de conocer celebridades o comprar artículos de colección. El cosplay requiere habilidades de diseño, costura e interpretación. Los artistas y pequeños negocios encuentran nuevos clientes, mientras que bailarines y músicos tienen la oportunidad de presentarse ante el público.
Para muchos jóvenes ecuatorianos, el entretenimiento japonés y coreano ya no es solamente algo que se mira o escucha: también es algo que pueden interpretar y crear. Lo que comenzó con programas de televisión, historietas y videos en internet ahora llena teatros, plazas y centros de convenciones.